Junio de 2008: participación en las 24 Horas de resistencia de Nürburgring
Las 24 Horas de Nürburgring constituyen una de las competiciones más exigentes del mundo. Aunque el LFA había recorrido miles de kilómetros en Nürburgring, las pruebas dinámicas simplemente no son comparables con las condiciones de una carrera, en la que el LFA se enfrentaría a más de 300 automóviles dotados de diversas cualidades.
El hostil contexto competitivo creó la prueba más difícil a la que el LFA se había enfrentado hasta entonces. Durante la carrera, tuvieron lugar fugas de aceite y roturas de piezas, de modo que se hicieron inevitables largas paradas en boxes. El LFA finalizó la carrera, pero en la 121ª posición. Por riguroso que hubiera sido el desarrollo, durante la carrera podía pasar lo inesperado. Y pasó.
El ingeniero jefe Tanahashi comentó que la configuración de la carrera generó un desafío mucho mayor que la simple conducción por Nürburgring por sí misma.
Sin embargo, los comentarios de los pilotos que lucharon durante las 24 horas incluían algunas valoraciones positivas: “al conducir, da buenas sensaciones” y “el motor suena bien”. Estas eran las evaluaciones positivas de los pilotos profesionales sobre el rendimiento emocional que el LFA se planteaba como objetivo.